Habés visto un junco?, sin moverse de la tierra, con las raices bien agarradas a tierra, pero con todo su cuerpo cimbreándose de modo flexible, sin romperse nunca.
Habéis visto un muro rígido al que puede tirar un golpe de viento?
Algo similar veo yo cuando encuentro a una persona flexible mentalmente, como un junco, en su sitio, pero abierta al movimiento y adaptable al viento. Eso le permite no romperse, no quebrarse...¿porque es más fuerte de lo que aparenta? ¿porque se adapta a la dirección y fuerza de los vientos?
Sin embargo el muro inamovible, que no cambia con nada y que permanece rígido (como esa persona que sabes que nada le hará cambiar, terca, rígida, inmutable...) en cuanto llega una tormenta o vendabal, se viene abajo y no quedan más que escombros de ese muro, o se desploma cayendo al otro lado, justo enfrente (como de modo pendular, cambia de posición de forma extrema).
Bueno, sirva este simil para ilustrar a modo de ejemplo, la idea que deseo transmitir sobre la flexibilidad mental o cognitiva y sus grandes beneficios para el ser humano. Considero que una persona inteligente, debe poseer esa flexibilidad cognitiva.
De hecho, debería servirnos el ejemplo de las personas con Síndrome de Asperger (un tipo de autismo), con un alto conciente intelectual y enormemente rígidas cognitivamente. Algunos se confunden con sobredotados intelectualmente, por su alto Cociente Intelectual (superior a 130), por su enorme memoria o por sus extraordinaria habilidad para alguna actividad concreta (ej: construcciones espaciales, informática, música, conocimientos exhaustivos sobre un tema concreto, coleccionismo...). Estas personas no son tan inteligentes precisamente debido a esa rigidez mental (propia del autismo) y son consideradas discapacitadas porque las limitaciones que tienen en su vida personal son muchas, pero sobre todo porque las limitaciones que tienen en su vida social son inimaginables para todos nosotros, y repito... por culpa fundamentalmente de su rigidez mental.


Me estoy acordando ahora de otro simil, que siempre ha sido muy ilustrativo para mí y que he usado en alguna ocasión.
Imaginaros que salís un día "campo través", anda que te anda sin parar, haciendo camino, como en nuestra vida. Los primero días debemos usar machete y abrirnos camino entre los matojos y zarzas, pero el camino es espectacular. Aunque terminemos muy cansados, y tengamos miedo a los peligros de un camino desconocido, es una gozada esa naturaleza en todo su esplendor. Cada día que pasa es más fácil pasar por allí, porque ya no hay matojos, ni impedimentos en el camino, tenemos tiempo porque ya no tenemos que desbrozar, ni tenemos miedo (nada nos pasó en la jungla) y ya podemos desviarnos para ir mirando aquí y allí las florecillas, los bichillos, toda la naturaleza. Es el momento de disfrutar a tope de ese camino. Pero seguimos pasando ese camino y cuando hemos pasado durante una larga temporada ya dejamos de disfrutar de esos placeres, por conocidos menos valorados y poco a poco nos encontramos con que ese camino, de ser tan recorrido, se ha convertido en una vereda, bien aplastada la yerba, bien delimitada la tierra por nuestras pisadas. Es nuestra cómoda veredilla, la que recorremos eternamente, con prisa, con tedio, con rutina, con cansancio, con desesperanza. Y de tanto pisarla y pisarla, recorriendo siempre esa vereda sin salirnos de ella, se va hundiendo el suelo. Sin darnos cuenta, llegará un día en que el suelo de nuestra veredilla se ha hundido de tanto pisarlo, tanto, tanto, que se ha convertido en una fosa, que tendrá ya unas paredes tal altas que no podremos ver ni disfrutar el camino, ni podremos ya fácilmente saltarla. Esa es nuestra tumba.
A mi entender, la rigidez cognitiva puede destruir lo mejor de nosotros/as.


Otro ejemplo que nos vienen como anillo al dedo es el libro de "¿Quien se ha comido mi queso?" Os lo recomiendo porque también es una buena manera de entender de que va eso de la rigidez mental. Yo os ofrezco aquí algunas de sus frases, haciendo un recorrido por el cuento, saltando de frase en frase:
"Tener queso hace feliz"
"Cuanto más importante es el queso para uno, más se desea conservarlo"
"Si no cambias, te extingues"
"¿Qué harías si no tuvieras miedo?"
"Toma las riendas de tu vida, en vez de dejar que las cosas simplemente ocurran"
"Huele el queso a menudo, para saber cuando empieza a enmohecerse"
"Andar en una dirección nueva ayuda a encontrar un nuevo queso"
"Cuando dejas atrás el miedo, te sientes libre"
"Imaginarse disfrutando del queso nuevo, antes incluso de encontrarlo, conduce a él"
"Cuanto antes se olvida el queso viejo, antes se encuentra el nuevo queso"
"Es más seguro buscar en el laberinto, que quedarse de brazos cruzados sin queso"
"Lo que nos da miedo nunca es tan malo como imaginamos. El miedo que dejamos crecer en nuestra mente es peor que la situación real"
"Las viejas creencias no conducen al nuevo queso"
"El miedo al cambio nos hace aferrarnos a un queso viejo que ya no existe"
"Cuando ves que puedes encontrar nuevo queso y disfrutar de él, cambias de trayectoria"
"Notar enseguida los pequeños cambios ayuda a adaptarse a los cambios más grandes que estén por llegar"
"La manera más rápida de cambiar es reirse de la propia estupidez. Después de hacerlo, uno ya es libre y puede seguir avanzando"
"El cambio es un hecho"
"El queso se mueve constantemente. Permanece alerta a los movimientos del queso y muévete cuando se mueva el queso"
"Saborea la aventura y disfruta del nuevo queso"